Fue en 1968 cuando Manuel Raimundo decidió probar fortuna fundando su propia empresa de construcción de guitarras. Sólo contaba con su experiencia y un pequeño local perteneciente a un familiar. A los pocos meses del comienzo llegaron las primeras incorporaciones de personal y su primer representante, Salvador Cortina, gracias al cuál se consiguieron los primeros clientes importantes.
Durante esta época se empezó a participar en las primeras ferias nacionales, lo que ayudó a conseguir nuevos clientes y dar a conocer el nombre de "Raimundo" en toda España. En pocos años el mercado nacional se quedó pequeño, por lo que se decidió intentarlo con el mercado internacional, aprovechando que ya se habían tenido algunos contactos con clientes extranjeros. Este nuevo mercado demandaba instrumentos de mayor calidad, lo que suponía un importante reto.
En 1974 se empezaron a visitar las ferias internacionales más prestigiosas del sector, Frankfurt, París y Los Ángeles, con el fin de encontrar nuevos clientes. Tras las primeras experiencias se tomó la decisión de acudir exclusivamente a la feria de Frankfurt, ya que era la más importante a nivel mundial. Desde entonces se ha participado ininterrumpidamente en todas las ediciones de esta feria, ampliando paulatinamente la gama de productos y los metros de exposición.
En 1980 ya se contaba con una plantilla de
25 personas y una producción aproximada de 12.000 instrumentos al año. La ampliación que se había realizado unos años antes en el viejo local ya no era suficiente. Las expectativas eran de seguir creciendo en el corto plazo y no se desaprovechó la oportunidad de trasladarse a sus actuales instalaciones en el Polígono de la Fuente del Jarro (Paterna), las cuales fueron especialmente acondicionadas para la construcción de las guitarras. La inversión mereció la pena y en pocos años el crecimiento fue espectacular. El porcentaje de la producción que se exportaba también creció de manera considerable desde los primeros años de presencia en Frankfurt y como reconocimiento a este esfuerzo llegó el primer premio en 1981, el Premio a la Exportación entregado por la Cámara de Comercio.
En 1984 fue cuando "Raimundo" expuso por primera vez en la feria de Los Ángeles. Por estas fechas más del 60% de la producción era exportada a países como Alemania, Francia, Japón, Italia, Gran Bretaña, Grecia, Portugal, Turquía, Bélgica, Dinamarca, Holanda, Austria... Con la demanda que se logró y los nuevos contactos que se realizaron en Estados Unidos y Sur América, se pudo incrementar de nuevo la producción y la plantilla. Una vez más, las instalaciones se quedaron pequeñas y en 1988 se realizó una primera ampliación acondicionándola especialmente para las secciones de acabado y embalaje, con lo que se logró una sustancial mejora en la terminación de las guitarras.
Fue en 1993 cuando se obtuvo el Premio a la Calidad, otorgado por el IMPIVA. Quizás este sea el premio del que estamos más orgullosos, ya que para nosotros vino a reconocer el esfuerzo que se estaba realizando durante muchos años en este tema. Las nuevas incorporaciones a la plantilla volvieron a hacerse necesarias, así como una segunda ampliación de las instalaciones, por lo que 1995 se construyeron dos nuevas plantas donde se ubicaron las secciones de lija y pulimento, lo que volvió a ayudar a mejorar la calidad de los instrumentos.
En la actualidad se cuenta con una plantilla de 42 personas, muchas de los cuales llevan trabajando para la empresa más de 25 años. La producción actual es de 20.000 unidades al año, de las cuales más del 90% se exportan a todo el mundo y contamos con unas instalaciones de 3.000 m² .
Pero pese a este crecimiento constante, la manera de construir nuestras guitarras no ha variado significativamente durante todos estos años. Y esto no es casualidad. Para nosotros es un orgullo poder afirmar que toda nuestra producción continúa siendo totalmente artesanal y que el trabajo a mano sigue estando presente durante todo el proceso de fabricación nuestras guitarras.
Nos gusta pensar que nunca hemos hecho dos instrumentos exactamente iguales, cada uno es diferente al anterior. Esta es nuestra característica principal: SOMOS ARTESANOS. Prueba de esto es el Premio a la Artesanía Comercial (1991), El Premio de Artesanía de la Cámara de Comercio (1993) y el Premio NOVA a la Artesanía otorgado recientemente por la Consellería de Empresa (2005). El amor que sólo las manos de nuestros artesanos pueden dar a la madera es nuestro principal activo, lo que hace diferente a nuestras guitarras del resto, lo que ha hecho que "Guitarras Raimundo" llegue y sea conocida en todo el mundo.