Hay que tener
en cuenta que la madera es un elemento vivo y muy delicado y como
tal, le afectan de manera especial los cambios bruscos de temperatura
y/o humedad. Podemos afirmar que estos son los dos grandes enemigos,
ya no exclusivamente de la guitarra española, si no de prácticamente
cualquier instrumento musical de cuerda.
Pese a que el barniz aísla considerablemente al instrumento
ante estas variaciones tenemos que tener en cuenta que nunca lo preserva
totalmente.
Unos de los puntos más delicados de la guitarra es el diapasón,
ya que no está barnizado y por lo tanto la madera es mucho
mas sensible que en el resto del instrumento. No tener el suficiente
cuidado en este aspecto puede hacer que el mástil de la guitarra
se mueva y consecuentemente la pulsación de la cuerda.
Las principales recomendaciones que damos para mantener nuestra guitarra
en perfectas condiciones son:
Mantener el instrumento
en un lugar donde en nivel de temperatura y el grado de humedad no
sean ni demasiado altos ni demasiado bajos. Al mismo tiempo es importante
que ambos parámetros sean lo más constantes posible.
Por supuesto, no exponer la guitarra
directamente a la luz solar, ni dejar el instrumento cerca de una
ventana o un radiador.
Una vez hemos
acabado de ensayar hay que guardar siempre el instrumento en su estuche
rígido o en su defecto en una funda acolchada.
Si se va a realizar un viaje, especialmente
en avión, o no se va a tocar el instrumento durante un tiempo
es aconsejable aflojar ligeramente la tensión de las cuerdas.
En lo referente a la limpieza del instrumento
es preferible usar una bayeta suave y hay que hacerlo siempre en seco
o usar un producto específico para tal fin.
Tenga cuidado con los botones de la
camisa cuando esté tocando. Pueden rallar el instrumento y,
aunque esto no afecte directamente a la sonoridad, puede afear considerablemente
el aspecto de nuestra guitarra.
Si Ud. sigue estos sencillos consejos y trata su guitarra con el cuidado
que se merece, tenga la completa seguridad que el instrumento le puede
durar toda la vida.